
Marina Olaechea
Mi estancia en el coliving ha sido una experiencia increíble. Me alojé en la habitación Jardín Canario, que es preciosa y tiene baño privado. La cama era grande y cómoda, y el espacio de trabajo amplio y funcional. Eso sí, es una habitación ruidosa, por lo que recomiendo llevar tapones para dormir bien. Las zonas comunes están muy bien equipadas: cocina con mucho menaje, patios, azotea... Todo en buen estado y con suficiente espacio de almacenamiento. La ubicación es otro punto fuerte, en pleno centro, con todo a una calle de distancia y la estación de autobuses muy cerca, lo que facilita moverse por la isla. El ambiente entre colivers es social y colaborativo, pero también hay mucho respeto por los espacios individuales. Se proponen actividades en un chat común, y cada uno decide libremente si participar. La mayoría estábamos trabajando, lo que creaba un entorno de convivencia tranquilo e inspirador, ideal para hacer networking. El wifi fue estable y rápido durante toda mi estancia, y los espacios de trabajo eran cómodos y bien equipados. En cuanto al precio, me parece razonable para lo que ofrece. Definitivamente, repetiré. La independencia, la compañía, el clima y la inspiración que me han dado los colivers han hecho que me sienta como una princesa en este lugar. ¡Una experiencia 100% recomendable!
