
Sheila Ortega Gamero
Ha sido lo mejor de mi viaje a México, me habría quedado todo el tiempo allí. El lugar es encantador , pero más los trabajadores. Me alojé en una de las habitaciones mixtas y todos los compis que me tocaron fueron muy chidos. El sitio es el balance perfecto entre tranquilidad , sociabilización y fiesta (si quieres). Jesús (uno de los recepcionistas) es maravilloso , muy auténtico y amable. Ya quiero volver.
