
Carla Ramos
Me encantó mi estancia en el Saint Charles de Biarritz. El hotel tiene muchísimo encanto, con una decoración vintage muy cuidada que te hace sentir en una casa señorial pero con todas las comodidades. La ubicación es perfecta: en una zona tranquila y a pocos minutos andando de la playa y del centro. El personal fue súper amable y siempre dispuesto a ayudar con recomendaciones y detalles. Ideal para descansar y disfrutar de Biarritz, ¡sin duda repetiría
