
Locti-Coco
Estuvimos 7 noches. Muy bien todo. La atención, la limpieza. El sitio es super-tranquilo en un callejón al lado del centro del pueblo y por tanto muy estratégico. Los desayunos muy completos y fenomenales. Aunque parezca que no, se puede aparcar fácilmente, o en la propia subidita o después cerca de la estación de autobuses. Es una posada con encanto, con mucho encanto y muy pocas habitaciones. Si se quiere ir a la playa de Isla de Tavira, el ferry está a 10 minutos a pie, aunque en agosto no es la mejor idea por lo masificada que está y las esperas al sol. Mejor ir a playas en dirección España, como la de Lota (muy buena y con menos gente).
