
Oscar Torres
Un lugar donde las cosas ocurren. Un espacio para desarrollar cualquier idea o proyecto. Siempre en constante movimiento y lleno de gente con perfiles enriquecedores. Aunque se puede visitar por un día, lo interesante es hacer una estancia de varios días. Edo como Maria, los gestores del espacio, hacen que la estancia en Sende sea una experiencia transformadora. Un imprescindible para aquellos que conozcan o quieran disfrutar de una experiencia coliving. El espacio cuenta con conexión a internet. Comentan que es reducida, pero nunca he tenido problemas con la velocidad. Hacen una cocina tan orgánica como que los productos son sacados de los huertos de los vecinos. Disponen de literas y camas individuales. Se trata de varias viviendas restauradas con mucho estilo, que hace que te conviertas en un habitante más de Senderiz. La población del pueblo se iguala muchas veces a la del número de huéspedes del coworking. Existe una alberca en lo alto del pueblo que hace de piscina. El agua está fresca, pero en verano se convierte en un refugio perfecto para salir del sol. El espacio se encuentra en un valle en el que puedes ver al fondo el parque natural de Peneda do Xerés. A poco que camines saliendo del pueblo te puedes encontrar con fauna silvestre como ciervos, caballos,...
