
Violeta García Casado
Mi pareja y yo pasamos el mes de octubre entero en el Coliving y no pudimos encontrar mejor sitio. La casa es grande y todos los espacios son muy agradables, reformados y con un estilo muy especial. También tiene una terraza con algunas plantas a modo de mini-huerto, con varios sofás y una gran mesa para poder comer al aire libre. Todo muy limpio y cuidado, la cocina bien equipada y poder disponer de bicis, tablas de surf y material de snorkel y playa fue un puntazo. Además, la Isleta, el barrio donde se encuentra, tiene mucha vida y encanto. Durante el tiempo que estuvimos pudimos conocer a varios huéspedes interesantes, con vidas y procedencias dispares, con quienes pasamos buenos ratos. No obstante, lo mejor de nuestra estancia fueron Jonatan y Rita, los dueños. Súper cercanos y familiares, nos dieron muy buenas recomendaciones en la isla, siempre dispuestos a conversar, organizar y aceptar propuestas de planes en común: excursiones, cenas, cervecitas, taller de mojo, serie-forum... Se portaron tan bien con nosotros que les guardamos muchísimo cariño. Mención especial a los productos de la Ecotienda que tienen muy cerca de la casa, la fruta nos encantó :) ¡Si volvemos a Gran Canaria no dudéis que volveremos a veros!
