
Deborah Guisado
Muy contenta con este hermoso lugar. Mi primer coliving. Llevo viviendo como nómada por muchos años y la mayoría de las veces me quedo en hostales, esta vez decidí probar un coliving, y me alegro. Cuando vuelva a las Palmas sin duda me volveré a quedar aquí. Los dueños lo llevan muy bien, todo está siempre ordenado y limpio. Jonatan se involucra muchísimo, está pendiente siempre de que todos estemos bien. Uno tiene su privacidad y también puede relacionarse con el resto de gente que allí se hospeda. Hay muy buena energía. Es un barrio tranquilo cerca de todo lo que uno puede necesitar y cerca del Confital, perfecto para desconectar. Sin duda un lugar muy especial. Gracias por todo y hasta la próxima :)
